
Algunos alteran su piel para siempre.
El arte es perpetuado en ella inmortalizando en cada célula ínfima un signo, un símbolo o una simple expresión. Nos singulariza unificando nuestra existencia con esa figura que llevaremos en nuestra vida para siempre. Juntos recorremos cada ‘etapa dérmica’ que el tiempo victorioso marcará sin reparo.
Miles de colores o simples tonalidades se fijan en nuestra membrana cutánea para nunca más dejarnos solos…
El arte es perpetuado en ella inmortalizando en cada célula ínfima un signo, un símbolo o una simple expresión. Nos singulariza unificando nuestra existencia con esa figura que llevaremos en nuestra vida para siempre. Juntos recorremos cada ‘etapa dérmica’ que el tiempo victorioso marcará sin reparo.
Miles de colores o simples tonalidades se fijan en nuestra membrana cutánea para nunca más dejarnos solos…